Tarta fría de queso y mango

Es verano, vienen gorrones a comer y queremos quedar bien, ¿qué podemos hacer? ¿un pastel de carne? ¡Pero yo quiero un postre! Pues no pasa nada, tenemos mango, queso, y unas cuantas galletas. Así que vamos a hacer una tarta fría.

Todas las “tartas frías de queso y…” vienen siendo del palo. Hacemos una base de galleta, un relleno con grandes cantidades de queso y nata (y calorías), aderezado con gelatina, y por encima echamos lo que tengamos a mano. Lo que importa es el resultado, una tarta que da el pego, sin riesgo de incendiar la casa con el horno. Así que como se acerca el verano, vamos a ver si perpetramos algo interesante.

CategoríaTartasDificultadPrincipiante

Tarta fría de queso y mango

Ingredientes:

Para la base
 250 gr. de galletas digestive (las Fontaneda van genial)
 80 gr. de mantequilla
Para el relleno
 4 hojas de gelatina neutra o 8 gr. de gelatina en polvo
 500 ml. de nata
 80 gr. de azúcar
 400 gr. de queso crema (tipo Philadelphia, vamos)
Para la cobertura
 1 mango maduro
 100 gr. de azúcar
 2 hojas de gelatina neutra

Preparación:

1

Comenzamos con la base, machacamos las galletas hasta dejarlas en polvo.

2

Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas.

3

En un molde desmontable cuadrado de 27x27 o redondo de 25 extendemos la mezcla anterior de forma que quede compacta y de un grosor homogéneo.

4

Metemos el molde en la nevera para que se endurezca.

5

Mientras tanto, para el relleno, ponemos en agua fría las hojas de gelatina para que se hidraten, unos 10 minutos (o según las instrucciones del paquete).

6

En un cazo calentamos la nata y el azúcar hasta que éste se disuelva, y lo retiramos del fuego.

7

Escurrimos bien las hojas de gelatina y las añadimos al cazo, removiendo bien para que se deshagan en el líquido.

8

Añadimos el queso y removemos bien hasta que quede una mezcla homogénea, dejamos templar.

9

Vertemos la mezcla en el molde y lo volvemos a introducir en la nevera durante unas horas, o de un día para otro. Tiene que quedar bien endurecido.

10

Para preparar la cubierta, pelamos y troceamos el mango, y lo ponemos al fuego con el azúcar hasta que quede bien ablandado. Luego lo trituramos bien con la batidora.

11

Como hicimos para el relleno, hidratamos las hojas de gelatina, las escurrimos y las añadimos al puré de mango. Removemos bien para que quede homogéneo.

12

Cuando el puré de mango esté tibio ya podremos cubrir la tarta con él, tras lo cual la dejamos en la nevera de nuevo.

Ingredientes

Para la base
 250 gr. de galletas digestive (las Fontaneda van genial)
 80 gr. de mantequilla
Para el relleno
 4 hojas de gelatina neutra o 8 gr. de gelatina en polvo
 500 ml. de nata
 80 gr. de azúcar
 400 gr. de queso crema (tipo Philadelphia, vamos)
Para la cobertura
 1 mango maduro
 100 gr. de azúcar
 2 hojas de gelatina neutra

Preparación

1

Comenzamos con la base, machacamos las galletas hasta dejarlas en polvo.

2

Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas.

3

En un molde desmontable cuadrado de 27x27 o redondo de 25 extendemos la mezcla anterior de forma que quede compacta y de un grosor homogéneo.

4

Metemos el molde en la nevera para que se endurezca.

5

Mientras tanto, para el relleno, ponemos en agua fría las hojas de gelatina para que se hidraten, unos 10 minutos (o según las instrucciones del paquete).

6

En un cazo calentamos la nata y el azúcar hasta que éste se disuelva, y lo retiramos del fuego.

7

Escurrimos bien las hojas de gelatina y las añadimos al cazo, removiendo bien para que se deshagan en el líquido.

8

Añadimos el queso y removemos bien hasta que quede una mezcla homogénea, dejamos templar.

9

Vertemos la mezcla en el molde y lo volvemos a introducir en la nevera durante unas horas, o de un día para otro. Tiene que quedar bien endurecido.

10

Para preparar la cubierta, pelamos y troceamos el mango, y lo ponemos al fuego con el azúcar hasta que quede bien ablandado. Luego lo trituramos bien con la batidora.

11

Como hicimos para el relleno, hidratamos las hojas de gelatina, las escurrimos y las añadimos al puré de mango. Removemos bien para que quede homogéneo.

12

Cuando el puré de mango esté tibio ya podremos cubrir la tarta con él, tras lo cual la dejamos en la nevera de nuevo.

Tarta fría de queso y mango

Al final nos queda una tarta muy resultona con un sabor espectacular. El toque ácido del mango casa muy bien con el relleno de queso y nata.

Como soy lamentable en las fotos sale sin decorar, pero cualquier postre queda mejor con algún aditamento decorativo de chocolate. Seguro que en vuestro super de confianza tienen algo que encaje.

En las instrucciones hablo de un molde desmontable. Todo es una fiesta hasta que hay que desmoldar y nuestra tarta queda atrapada en la base, porque si la intentamos quitar se rompe. Una opción es forrarla con papel de aluminio, pero estaremos en las mismas, nos deshacemos de la base, pero tenemos papel de aluminio, que por lo menos se puede retocar mejor. La solución es, escondidos en la cocina, servir las raciones en platos y llevarlos a la mesa. Otra opción es montar el chiringuito sobre la bandeja; podemos usar el borde del molde sobre ella, y si no la movemos demasiado todo quedará como debe.

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